Confieso estar un poco saturada del boom digital, sobre todo el referido al emailmarketing y sus mensajes automáticos. Si, ya lo sé, si recibo mensajes automáticos es porque voluntariamente me he inscrito en algo que podía parecerme interesante. Pero ¿realmente hace falta mandar tantos emails en tan poco tiempo? Confieso que me he dado de baja en varias suscripciones porque me parecen todo el tiempo lo mismo y, la verdad, no me aportan mucho.

Creo sinceramente que estamos perdiendo el norte, estamos potenciando demasiado la no experiencia de lo físico. Después de la era digital, es decir, cuando toda ésta locura se estabilice, llegará la era de las personas, estoy segura.

Estoy de acuerdo que, las herramientas digitales son extraordinarias pero, siguen siendo herramientas; para comunicar, para compartir, para entablar contactos, para dar visibilidad a nuestros proyectos, para facilitarnos la vida… En ningún caso debe estar en el centro de todo, como creo que está. A mi ya me sobrepasa, es excesivo. Prefiero entablar relaciones de tú a tú con un café, en un lugar mágico y además con una persona afín a mi manera de ser, de hablar, de pensar… Esa magia, esa experiencia, ese intercambio humano sólo es posible en el mundo presencial.

Es por eso que me encanta linkeldn, he descubierto la red que más se adapta a mi, a mi forma de ser, a mi forma de trabajar. Es una maravilla porque te permite estar y compartir de una manera muy educada y profesional, mientras se van cociendo y cocinando proyectos offline. Es más, te permite conectar con las personas adecuadas en los momentos más oportunos para después intercambiar ideas offline, ¡me encanta!

Soy más de tú a tú, es algo que he descubierto en los últimos meses y realmente se me da muy bien, pero lo mejor es que me hace sentir increíble. Yo misma he tenido un sistema de emailmarketing donde el autorespondedor respondía por mí, tan sólo cambiándole el nombre y, la verdad, me hacía sentir fatal. ¡Me parece tan artificial! Hemos llegado al borreguismo digital, el que nos lleva a todos al abismo de un embudo para que al final, después de la turrada compremos algo que ni siquiera sabemos ni de quién es, ni para qué nos puede servir. Me parece que estamos al borde del des humanismo total.

Yo personalmente necesito vivir la experiencia de tú a tú, cuando se puede, como hoy en un lugar emblemático de una pequeña ciudad o en remoto, por supuesto. Necesito vivir, experimentar y sentir aquello que cuezo con o sin colaboración pero siempre desde un compartir humano, con los 5 sentidos en acción. Eso jamás se olvida.

Yo tengo claro que mi marca personal, mi identidad, mi manera de ser, mi manera de transmitir no la quiero sólo en modo digital, quiero combinar, quiero un equilibrio, es más, necesito un equilibrio. Me encanta aprovechar las oportunidades que me brindan las redes sociales, sobre todo linkeln, para contactar y conectar con gente súper interesante con la que crear cositas offline.

Hoy lo he disfrutado mucho. Por más días así y contactos así. Tú que me lees ya sabes quién eres. ¡Gracias!

P.D. Cuanto más sencillas y humanas sean las herramientas digitales mejor. Son canales de comunicación para conectar no para bombardear. No lo hagamos impersonal. En mi opinión, ahí es donde se pierde la esencia de la marca personal.