De empresas, leyes universales y otros asuntos personales

A veces en las empresas, pararnos a mirar qué ocurre en el interior con intención de mejorarlo nos parece un asunto engorroso y una pérdida de tiempo.

No damos valor a nuestro bienestar, no tenemos tiempo ni ganas, nos parece mejor barrer dejado de la alfombra que encarar un proceso de puesta a punto y engrase de toda la maquinaria humana.

Actualizar y mejorar el software y hardware de máquinas y ordenadores nos parece normal y necesario, en cambio ocuparnos de nuestro software de la personalidad y estrategia de vida nos da pereza y no perdemos tiempo en ello.

A pesar de que en muchas ocasiones nuestra máquina está en la primera versión, nunca viene mal una puesta a punto para mejorar el rendimiento de la misma.

Os diré que al igual que a nivel personal, la ley universal de “como es adentro es afuera” se cumple también en las empresas.

A nivel personal muchos maestros llevan mucho tiempo diciendo que nuestro mundo externo es un reflejo de nuestro mundo interno. A priori parece una cosa muy clara y fácil de comprobar, está al alcance de cualquiera que lo quiera hacer, sin embargo da la impresión que no acabamos de comprenderla.

Supongo que esto, algún día, será tan evidente como que la tierra es redonda pero ese día todavía no ha llegado.

Pensamos que las circunstancias externas son las responsables de nuestro malestar o bienestar. Nos esforzamos por cambiar el escenario exterior y sus actores y nos seguimos empeñando en afirmar ciertas cuestiones:

  • “Cuando consiga ese puesto de trabajo reduciré mi estrés”
  • “Si la gente que me rodea hace las cosas bien, no me enfadaré más”
  • “Si me valoraran como mereciera, todo sería diferente”
  • “No me fio de esta persona, tengo que controlarla, tal vez si fuera otra…”
  • “Odio los conflictos, siempre me toca mediar, quiero un trabajo donde haya buen rollo”
¿Crees que estas afirmaciones son ciertas?
¿De verdad crees que si estáis cargados de ira, estrés, ansiedad, baja autoestima, miedos, etc., eso no se proyectará al exterior?

Si llegas a casa cargado de estrés, es probable que alguien que no ha terminado las tareas o recogido su habitación, aporte la última gota que colma el vaso, y a veces en un ejercicio de proyección somos capaces de afirmar cosas como estas :” si fuerais más responsables no tendría que gritar siempre para que las cosas se hagan”.

Pues bien, en el mundo de la empresa ocurre lo mismo. Una empresa proyecta al exterior lo que hay en el interior y con esto no quiere decir que no obtenga rentabilidad pero sí que habrá pequeñas grietas por donde se escapen proyecciones del interior como por ejemplo en productos, servicios o quién sabe también puede haber una fuga de talentos.

Supongo que esto, a ti como empresario, imagino que te importará un poco más, a todos nos importa la imagen y los resultados de nuestra empresa.

Pues bien, te animamos a que te plantees si estás haciendo este proceso de mejora del interior a todos los niveles; competencias personales y grupales, competencias técnicas, liderazgo, etc., para luego reflejarlo en el exterior.

Recuerda que es en el interior donde creamos una realidad externa de éxito, no puede ser de otra manera.

Aritz Ulibarrena
Coach y Formador